{"id":7635,"date":"2024-04-04T14:19:25","date_gmt":"2024-04-04T17:19:25","guid":{"rendered":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/?post_type=nossas-crencas&#038;p=7635"},"modified":"2024-07-25T14:52:28","modified_gmt":"2024-07-25T17:52:28","slug":"19-la-ley-de-dios","status":"publish","type":"nossas-crencas","link":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/nuestras-crencias\/19-la-ley-de-dios\/","title":{"rendered":"19. La Ley de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p>Los grandes principios de la Ley de Dios est\u00e1n incorporados en los Diez Mandamientos y ejemplificados en la vida de Cristo. Expresan el amor, la voluntad y el prop\u00f3sito de Dios con respecto a la conducta y a las relaciones humanas, y son obligatorios para todas las personas en todas las \u00e9pocas. Estos preceptos constituyen la base del pacto de Dios con su pueblo y son la norma del Juicio divino. Por medio de la obra del Esp\u00edritu Santo, se\u00f1alan el pecado y despiertan el sentido de la necesidad de un Salvador. La salvaci\u00f3n es totalmente por la gracia y no por las obras, y su fruto es la obediencia a los mandamientos. Esta obediencia desarrolla el car\u00e1cter cristiano y da como resultado una sensaci\u00f3n de bienestar. Es evidencia de nuestro amor al Se\u00f1or y de nuestra preocupaci\u00f3n por nuestros semejantes. La obediencia por fe demuestra el poder de Cristo para transformar vidas y, por lo tanto, fortalece el testimonio cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00c9xo. 20:1-17; Deut. 28:1-14; Sal. 19:7-14; 40:7, 8; Mat. 5:17-20; 22:36-40; Juan 14:15; 15:7-10; Rom. 8:3, 4; Efe. 2:8-10; Heb. 8:8-10; 1 Juan 2:3; 5:3; Apoc. 12:17; 14:12<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"featured_media":7640,"template":"","class_list":["post-7635","nossas-crencas","type-nossas-crencas","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/nossas-crencas\/7635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/nossas-crencas"}],"about":[{"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/nossas-crencas"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/nossas-crencas\/7635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9458,"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/nossas-crencas\/7635\/revisions\/9458"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institucional.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}